El consumo de suplementos pre-workout puede conllevar algunos riesgos, que es importante consultar con un médico especialista en nutrición deportiva o en medicina deportiva antes de empezar a tomarlos, especialmente si se padece una enfermedad, o alguna alergia o intolerancia alimentaria. Por ello, y para hacer un uso racional de los mismos, te explicamos sus principales contraindicaciones, y los efectos secundarios que se pueden derivar de su ingesta previa al entrenamiento:

  • No se recomienda el uso de suplemento pre-entreno en aquellas personas con problemas de corazón o del sistema nervioso central por su alto contenido en sustancias estimulantes.
  • Combinarlos con un ejercicio que implique una actividad cardiovascular intensa podría aumentar demasiado la frecuencia cardíaca y suponer un esfuerzo excesivo para el corazón.
  • La cafeína y otros estimulantes pueden provocar insomnio, así que dependiendo de la tolerancia que se tenga, se debe planificar la toma de estos suplementos con mayor o menor antelación a la hora de dormir.
  • Los suplementos pre-workout pueden provocar deshidratación. La necesidad habitual de beber mientras se realiza ejercicio se acrecienta debido a que la creatina requiere líquido extra para ser absorbida.
  • Estas sustancias pueden provocar adicción y, si se toman en ciclos, el periodo de descanso a veces desemboca en un estado de alta ansiedad, a consecuencia de la falta del estímulo al que se ha acostumbrado al cuerpo. Por ello, es mejor suplementarse únicamente cuando se entienda que es necesario, no como costumbre, y siempre bajo el seguimiento de un profesional.
  • Algunos de los efectos secundarios más frecuentes que pueden sufrir las personas que toman estos suplementos son sensación de nerviosismo, temblores, alteraciones de la presión arterial o el ritmo cardíaco, exceso de energía, dolor de cabeza y náuseas.
  • Enfermedad – A todo el que tenga problemas de corazón o en el sistema nervioso, se les tiene prohibido. Al contar con muchos estimulantes, estas dos partes del cuerpo se alteran y pueden provocar daños severos.
  • Cardio – Hacer un ejercicio intenso está bien pero no se debemos abusar, dejando para el final la rutina de cardio. El motivo es que este cardio puede disparar la frecuencia cardíaca y cansar demasiado al corazón.
  • Insomnio – De nuevo los estimulantes y de nuevo una sustancia que, en este caso, puede generar insomnio. Para evitarlo, tan fácil como tomarlos unas dos horas antes de entrar en la cama.
  • Deshidratación – Si los pre-entreno contienen creatina, es habitual que quien la use deba beber mucha agua durante el entrenamiento. Y es que esta sustancia requiere de mucho más líquido del habitual y debemos dárselo.
  •  Adicción – Es aconsejable que un nutricionista nos marque la pauta y los ciclos a seguir con un pre-entreno. El motivo es que si lo hacemos por nuestra cuenta, podemos crear adicción. Lo notaremos, sobre todo, cuando hagamos un parón. La ansiedad se dispara y será complicado controlarla.
  • Dolor de cabeza – Tomar pre-entrenos puede generar jaquecas y dolor de cabeza. Por desgracia, no es la única contraindicación de los pre-entreno. Náuseas, sensación de nervios, presión arterial disparada o temblores son algunos de los efectos secundarios que podemos tener.
  • Hormigueo – Esta sensación suele estar localizada en la zona de la cabeza, lo que provoca buenos sustos entre los usuarios. La parestesia, como se le llama a esta dolencia, la provoca la alta dosis de beta-alanina de algunos suplementos. Por suerte, es un efecto secundario inocuo y sin problemas derivados. Además, se da cuando se empieza a tomar el suplemento pero desaparece cuando el cuerpo se ha adaptado a este producto.