Todas las calorías de los alimentos que comimos a lo largo del día anterior son metabolizadas con el fin de estimular las funciones corporales básicas, como la respiración y el mantenimiento de la temperatura corporal.

Además, durante la noche, mientras estamos durmiendo, nuestro cuerpo sigue eliminando agua a través de la respiración y de la sudoración, y es la leve deshidratación que se produce, la que se traduce en un descenso apreciable de peso.

El peso puede fluctuar en varios kilos al día sin reflejar ninguna pérdida o ganancia real de grasa o tejido muscular.

El peso puede verse afectado temporalmente por las siguientes razones:

La cantidad de líquidos que ha consumido:

Recordemos que nuestro cuerpo también está compuesto por agua. Y la cantidad ingerida a lo largo del día, va a variar nuestro peso naturalmente.

El tiempo transcurrido desde su último entrenamiento: El levantamiento de pesas, por ejemplo, causa inflamación porque rompe las fibras musculares. Cuando la persona consume alimentos para reparar esas fibras, el cuerpo retiene un poco más de agua, lo que puede traducirse un número mayor en el peso.

El ciclo menstrual: Como lo explicábamos ayer los niveles elevados de estrógeno que ocurren naturalmente durante la última fase del ciclo menstrual podrían ocasionar una leve retención de líquidos, haciendo que la mujer gane un peso extra de agua.

La cantidad de sodio consumido: Los alimentos con alto contenido de sal pueden ocasionar igualmente retención de agua, haciendo sumar unas libras extras en la balanza.

Aumento de masa muscular: Cuando la masa muscular se desarrolla a través del ejercicio, la persona puede reflejar un aumento de peso, o bien, sentir que su peso actual no se modifica. Sin embargo, recordemos que el músculo es esencial para tener un metabolismo adecuado, y si el peso está mayormente compuesto de músculo la persona podrá quemar más calorías durante el día.

Consumo excesivo de alimentos el fin de semana: Cuando se descuida la alimentación de viernes a domingo, es muy probable que nuestro metabolismo se vea alterado. Un consumo excesivo de alimentos no saludables y la falta de ejercicio, puede desencadenar un aumento de grasa corporal y la pérdida de músculo. Si bien es cierto el fin de semana puede tener momentos especiales, siempre es recomendable evitar comer excesivamente para luego restringirse por completo entre semana.

El estado de sus procesos digestivos: En otras palabras, si la persona se encuentra o no estreñida, esto se va a reflejar en el peso de la balanza.