El Sodio no se debe eliminar por completo ya que nuestros músculos y nervios la necesitan para funcionar como es debido.
Como siempre les digo, todos los excesos son malos y la sal en exceso será perjudicial para tu salud, pero la sal ha sido otra de las tantas cosas que han satanizado, incluso hay personas que la han excluido por completo de su dieta sin saber lo perjudicial que esto podría ser. ¿Sabias que una dieta sin sal podría llevarte a una depresión?
El sodio, es indispensable para la vida pues está compuesta de minerales que son esenciales para funciones importantes de nuestro cuerpo como mantener en equilibrio lo líquidos, permitir la transmisión de impulsos nerviosos y regular el ritmo del corazón.
Nuestro cuerpo sólo necesita pequeñas cantidades de sal (sodio) para que funcione adecuadamente. La sal también ayuda a que el cuerpo esté hidratado, introduciendo agua en el interior de las células.
El déficit de este mineral puede ocasionar también debilidad, confusión mental, calambres musculares (esto se ve en muchos atletas en competencia) y alteraciones circulatorias.
Entre los beneficios del sodio están:
• Controlar la cantidad de agua del cuerpo humano, manteniendo el PH de la sangre.
• Regular los fluidos del cuerpo.
• Ayudar a que el cuerpo esté hidratado, introduciendo agua en el interior de las células.
• Regulación de la presión arterial y el volumen sanguíneo.
• Esencial para el correcto funcionamiento de músculos y nervios.
• Forma parte de los huesos.
• Participa en el equilibrio osmótico: concentración de sustancias dentro y fuera de las células.
• Colabora en la permeabilidad de las membranas.
• Interviene en la contracción muscular.
De igual manera la otra cara de la moneda es que mucha gente consume mucha más sal de la que se necesita para tener buena salud. Esto afecta a los riñones, que son los mayores reguladores del sodio en la sangre, manteniendo el equilibrio del sodio almacenado en nuestro cuerpo para su aprovechamiento óptimo.
Un exceso de sal no se puede eliminar por los riñones, se acumula en nuestra sangre atrayendo el agua e incrementa el volumen de sangre circulante. Esto provoca que el corazón necesite trabajar más fuerte para mover la sangre y se eleve la presión produciendo hipertensión arterial, entre otros problemas serios.
La ingesta excesiva de sal puede llevar a la retención de líquidos. Esto es grave en aquellas personas que padezcan una insuficiencia cardíaca congestiva, o nefropatía.
El aporte de sales minerales como el sodio también está relacionado con el balance hídrico. Consumir grandes cantidades de sal como ya dijimos puede aumentar la retención de líquidos, sin embargo eliminarla del todo puede aumentar el riesgo de hiponatremia, una condición que se produce a partir de una excesiva pérdida de sodio a partir del sudor.